Lo siento, la formación para el empleo no es una inversión

Entiendo a quienes afirman que la formación de los trabajadores es una “inversión”. Admito y comparto la intención prospectiva de esa calificación porque la experiencia demuestra que muchas veces se forma a los trabajadores pensando en lo que vendrá. Y aplaudo, también, el propósito dignificante de esa propuesta argumental (“gasto” parece aludir a lo ineficiente, lo accesorio, lo consuntivo… “inversión” nos sitúa mentalmente en el futuro, en la solidez, en la rentabilidad).